PORQUE TODO LO QUE TE HACE BIEN, SIEMPRE TE HACE MAL

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Hacía ya rato que no me sentaba a escribir sobre mis andanzas, quizá un poco por no tener tiempo, aunque eso no es excusa nunca, y quizá otro poco porque todo lo que me ha tocado atravesar estos últimos tiempos han sido un poco intenso.

Siempre que salgo grabo material, no solo son fotos, siempre hago videos comentando lo que veo, lo que me pasa, pero siempre quedan cajoneados y termino borrando todo, pero esta vez, mi hermano de la vida Andres me dijo, pasame ese material que yo te lo edito.

Yo muy dubitativo, porque pensé para mis adentros, a quien le interesa lo que tengo para decir, verse frente a una cámara no es fácil y menos aún cuando tenes que expresar lo que sentis. He salido en la tele varias veces, me han hecho entrevistas en muchos medios, pero en todas esas ocasiones, nunca me tocó hablar de lo que habita en mi corazón, siempre fue o por cosas de comida o sobre la náutica, y si bien son dos cosas que me encantan y amo, puedo decir que hay como una especie de guión a la hora de hablar, porque uno ya sabe lo que va a decir, no voy a saltar con alguna charla filosófica.

Pero hablar de lo que a uno lo atraviesa en un preciso instante, es duro, es mostrarse totalmente vulnerable y ahí no hay guión, sino que es una catarata de emociones que uno poco a poco busca ponerle palabras.

Cada vez que escribo aquí me pasa lo mismo, porque me siento a ponerle nombre a todas esas emociones y dejame decirte que soy una persona muy emocional, quizá más de lo que me gustaría, pero es lo que soy, soy un llorón, casi cualquier cosa medianamente emotiva para mi es detonador de lágrimas, eso me gusta, porque estamos en una sociedad que el hombre no puede llorar, que es como una muestra de debilidad y que errado que es ese concepto y que mal que en estos tiempos que corren aun mucha gente piense asi.

Yo mismo pensé así mucho tiempo, porque esa imposición que nos viene de arriba nos condiciona y romper esos patrones no es tarea fácil.

De chico escribia poesia, pasaba mis días con el discman escuchando sui generis, vagando por la calle y escribiendo cosas, hasta que un dia en el colegio me abrieron la mochila y me sacaron todos mis escritos y todos los “hombres” se rieron de mí y claro, uno cuando es chico quiere encajar, porque si no perteneces no sos.

Una profesora muy amorosa me dijo que yo tenía que publicar todo lo que escribía, porque le parecía lindo y me dijo que no vea como algo malo lo que me habían hecho, pero no hice caso y deje de escribir, y es hasta el dia de hoy que nunca he vuelto a escribir una poesía

Pero la escritura siempre fue un cable a tierra para mi, es mi modo de conectarme y es lo que me resulta más fácil, siempre tengo cuadernos y lapiceras para anotar algo, porque siempre hay algo para decir, más allá de que lo haga público o no.

El ejercicio de ahora es hacer todo público, total, si a nadie le interesa, seguimos en la misma, pero cuando recibis una devolucion de que algo de lo que dijiste resonó en alguien, eso no tiene precio, asi sea una sola persona, ya eso es un triunfo, al menos para mi.

Todo este trabajo de asumirse vulnerable y mostrarme desprovisto de mis armaduras me ha llevado a poder encaminar mucho mejor mis emociones, porque el nombre que uno les pone toma más peso, porque cada palabra importa y mucho.

En lo que va del 2022 me paso de todo, cosas malas, creo que puedo decir que no, pero porque no veo las cosas como buenas o malas, sino que son maneras diferentes de aprender, claro está que hay cosas que gustan más que otras, pero ante cada cosa que pasa uno tiene siempre la opción de alejarse y ver un poquito desde afuera porque las cosas de acontecieron de tal manera.

Todo este año básicamente se trato sobre el amor propio, algo que al menos para mi fue una tarea dura de trabajar y cuando uno pierde ese eje central, las cosas empiezan a salir de una manera que uno no quiere que sucedan.

Me toco conocer el desamor, un amor que traia oculto un montón de cuestiones que no me pertenecían, pero que aun asi llego un punto en donde tuve que decidir apostar por mi y no por ese amor, lo cual fue muy doloroso, pero entendí bien ahí lo que es el amor propio y lo que es la falta de él, porque hasta ese entonces me veía involucrado en decisiones de otra persona a las cual yo hacía propias y al final terminaba siendo culpa mía, pero cuando uno entiende que la decisión dificil es la que nos va a liberar, todo toma otro matiz.

Y así fue como con el corazón pertrecho me arroje al mundo, desolado, pero con una idea clara de donde no quería estar, y que buena elección fue arrojarme así, de las mejores que he tomado, porque todo lo que vino desde ahí fueron solo cosas que suman.

También me pasaron cosas no tan lindas, pero creo que verlas de tal modo es solo una cuestión de perspectiva, se puede ver el vaso medio lleno o medio vacío, o simplemente podemos ver que hay un vaso que tiene algo, da igual cuanto.

Cuando me toca vivir situaciones que me sacan de eje me escapo, me voy a meditar a la naturaleza, quizás eso no sea lo más recomendable, pero es lo que a mi me funciona.

Antes me embarcaba en aventuras que, llegado un punto me preguntaba qué era lo que estaba haciendo y así fue con la última que quise hacer y unos minutos antes de emprenderla me pregunte que era lo que estaba haciendo y por que lo estaba haciendo.

La respuesta fue clara, sólo estaba buscando vivir algo más intenso de lo que estaba experimentando, pero esa intensidad me estaba arrojando a una aventura en la que ponía en peligro mi vida.

Muchas veces me he encontrado en estas situaciones, me paso en el lago del desierto en medio de una tormenta en kayak, totalmente solo, con frío, batallando contra olas y viento, creyendo que ahí a unos metros se encontraba el final de todo, otra vez también caminando sobre el glaciar frías, totalmente solo, sin avisarle a nadie donde iba y mientras sorteaba grietas me detuve a pensar que cada paso que daba era un paso más hacia una eventual desgracia y que nadie sabía de mi tránsito por alli, asi que el destino iba a ser muy jugado.

Esto lo hablé con mi psicóloga, porque a pesar de tener buenos conocimientos de los terrenos en los que me meto, me parecía como que era una conducta algo autodestructiva, como que siempre probando el límite, pero ese límite tiene una línea muy delgada.

Y esta bien, a mi me gusta sentir que todo está en riesgo, porque eso me da una perspectiva diferente y puedo mirar muy diferente las cosas.

No me gusta salir a la aventura para no volver, sino todo lo contrario, quiero volver una y otra vez, disfrutar de la vida, pero cuando te pones a pensar que el próximo paso que vas a dar puede ser el ultimo, como que hay algo más que pesa y conocer ese límite no es fácil.

Doy gracias al universo por siempre ser un tipo sensato y nunca exponerse por de más a estas situaciones, conozco el límite y se el precio de atravesarlo, pero muchos límites a veces los tenemos que transgredir, porque es así como se crece, rompiendo esas limitaciones, está bien, está la posibilidad de alguna vez fallar, pero la persona que nunca falla es la que nunca intenta.

A raíz de todas estas emociones que me gusta vivir y de que básicamente escribir no transmite lo mismo, a mi si, pero porque lo escribo yo y para mi, pero me gustaria que vos, que estás leyendo esto, mediante mis palabras puedas sentir y ver lo que yo veo, creo que la escritura es un arma poderosísima y subestimada, pero no se si mi escritura puede transmitir todo eso que yo siento.

Entonces empecé a filmar y hablar frente a la cámara, y créeme que no hay nada peor que verse a uno mismo, escucharte hablar, los gestos que haces, además que sabes cómo te sentías cuando estabas diciendo eso. En un momento del video que armamos (y que en breve estará online) estoy hablando y se me hace un nudo en la garganta, pero por esa necesidad estúpida de salvar las apariencias me prohibi llorar, ahora ya se que da igual si lloro o no, la verdad que me da igual, al que lo conmueva genial y al que no, nada, mala suerte, mas no puedo hacer que decir lo que siento y ya.

Escribo todo esto como una suerte de intro a lo que se viene, porque creo que todos tenemos algo importante que decir y que da igual si es bien recibido o no, pero ya animarse a hablar es un montón y como cada cosa que hago en mi vida, siempre quiero dar lo mejor, claro que voy a seguir escribiendo, es lo que me motiva a todo, a pesar de haberme perdido unos meses sin tocar mis cuadernos, pero tampoco me obligo, se que es un proceso emocional y solo nos dice cuando está para salir.

Hoy después de mucho tiempo de no escribir llegue a casa, cansado, con ganas de hacer otra cosa y el cuaderno me llamó y empecé a vomitar estas palabras, que quizá no tengan mucho sentido, no soy de releer lo que escribo, lo que sale ya está, que todo fluya, si tiene sentido mejor, pero también, el ejercicio de hacerlo siempre poco a poco va dando forma a todo.

Asi que aqui estoy, abordando una nueva aventura de descubrimiento personal, con muchos proyectos en la cabeza y que básicamente hacer lo que siento fue lo que puso a todo en su lugar y le dio sentido a todo, porque como digo en el video “cuando hacemos algo desde el corazón, siempre sale bien”

A vos que te quedaste leyendo muchas gracias, me reconforta en saber que todo esto que digo a alguien le interesa, más allá de que solo lo escriba muchas veces para mi y nada más, saber que hay gente que resuena con esto es sumamente gratificante y es gracias a vos que me animo cada vez más a mostrar un poco mas de mi, porque no hay nada de malo en mostrarse tal como uno es.

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